Christof Innerhofer en Maranello

Christof Innerhofer en Maranello

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Pruebas en el túnel de viento para el héroe italiano del esquí

Maranello, 29 de mayo – Con medallas de oro, plata y bronce en los Mundiales, de plata y de bronce en las Olimpiadas y seis victorias en la Copa del Mundo, Christof Innerhofer es uno de los grandes del esquí alpino italiano. Desde Gais, en la región sur del Tirol, el atleta de las modalidades de descenso y supergigante ha tenido una difícil temporada 2014/2015 a causa de varios problemas físicos. Sin embargo, ha conseguido una gran recuperación y vuelve a los entrenamientos para recuperar su forma anterior. Durante su visita a Maranello se ha centrado en perfeccionar su posición aerodinámica en suelo plano, donde la penetración del aire debe ser lo más eficiente posible. La visita forma parte de la colaboración entre Ferrari, Coni, el Comité Olímpico Italiano y Fisi, la Federación Italiana de Deportes de Invierno. Christof estuvo acompañado por su entrenador, Alberto Ghidoni.

A la segunda va la vencida. De todas formas, ésta no es la primera vez que Innerhofer viene a Maranello. “Ya he estado aquí en una ocasión anterior y aquel día me fui con una información muy útil. Creo que hoy también será muy importante de cara a la próxima temporada”, nos comentaba. Como otros muchos deportistas de élite, Christof tiene mucho en común con la marca del Cavallino Rampante, lo primero y más importante su atención obsesiva por los detalles: “Ferrari es famosa por la excelencia de sus coches, que están meticulosamente terminados. Lo mismo ocurre con mi deporte: la preparación física, el estudio de tu posición y la pista son absolutamente fundamentales. Cuando voy a competir en el supergigante (una disciplina en la que no tienes la oportunidad de probar la pista), puedo subir a la misma curva cuatro o cinco veces para estar seguro de que no voy a cometer un error. De hecho, siempre soy uno de los últimos en terminar la inspección de mi recorrido”. Pero toda esa atención a los detalles, realmente da resultado: “Nunca me he ido fuera en una prueba de descenso de la Copa del Mundo y, en toda mi carrera deportiva, sólo me he salido cuatro veces en el supergigante, dos cuando se me han desabrochado los esquís y dos al tocar la nieve con mi bota, pero nunca por haber cometido un error”.

Pasión. Innerhofer tiene un amor instintivo por la velocidad. De hecho, en el descenso de Wengen, voló a 159,8 km/h: “Adoro los coches deportivos y Ferrari construye unos extraordinarios. No me preguntes cuál es mi favorito, porque diré que todos ellos… aunque únicamente he conducido uno, un F430 Scuderia propiedad de un amigo. ¡Todavía recuerdo la emoción y el placer de manejar tanta potencia!” Innerhofer también condujo una vez en circuito: “Fue una experiencia fantástica que espero poder repetir pronto”. ¿Podría considerar una carrera en el automovilismo después de abandonar sus esquís? “Si mi espalda me da una tregua y no se lesiona, me gustaría competir, al menos, en otras dos Olimpiadas. Después de eso, pensaré sobre cualquier otra posibilidad”.