El ingeniero da en la diana

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El campeón olímpico Niccolò Campriani: del campo de tiro a una mesa en Maranello

Maranello, 3 de agosto – Niccolò Campriani es mucho más que un joven ingeniero, como se puede ver en las medallas que cuelgan en su puesto de trabajo. Estas medallas las ganó el verano pasado en los Juegos Europeos de Bakú. Campriani es una estrella del deporte o, más concretamente, el actual campeón olímpico de la modalidad rifle en tres posiciones a 50 metros, un título que defenderá el próximo año en Río de Janeiro. “Aquí, en Maranello, estoy trabajando en un torno semimóvil de alta precisión que utilizará el Equipo Nacional de Tiro Italiano para probar sus rifles. Esto nos ayudará a seleccionar la mejor munición del mercado y a combinarla de la forma más eficiente posible con nuestras armas para los Juegos”.

 

Magia Ferrari. El ingeniero nacido en Florencia estará involucrado en el proyecto hasta diciembre. “Esta experiencia ha sido increíble para mí. Supongo que se puede decir que mientras la ambición de todo atleta es ir a las Olimpiadas, el sueño de todo ingeniero es llegar a Ferrari. Esta es la Olimpiada de los motores. Un lugar fantástico”. Sin embargo, él está un poco confuso con el tema de su coche favorito: “Hasta la semana pasada no tenía ninguna duda de que era el 488 GTB pero, desde que apareció el Spider, no soy capaz de decidirme. La semana pasada lo vi al natural y es realmente fabuloso. Pero si tuviera que elegir un coche histórico, no tendría problema en decir que el 288 GTO”.

Sueño. Sin embargo, Niccolò, nunca ha conducido un Ferrari hasta ahora: “Lo he tenido muy cerca. Me perdí las grandes celebraciones que se hicieron en 2012 en Maranello, con motivo de los Juegos Olímpicos, porque tenía un examen de mi especialidad en Londres. Pero cuando mi profesor del curso lo escuchó, me dio una vuelta en su F430. Sé que era simplemente un pasajero, pero como el coche tenía el volante a la derecha, ¡yo iba en la izquierda! En todo caso, espero ponerme al volante antes de final de año”.

Rasgos compartidos. Un campeón olímpico y un Ferrari tienen un montón de cosas en común, especialmente en la disciplina de Campriani: “La búsqueda absolutamente obsesiva de la perfección es algo que comparten estos dos mundos. El reto es estar tan cerca de la perfección como puedas, sin despreciar en absoluto las cosas aparentemente superfluas. Las victorias en los grandes premios, en los diferentes mercados y en las Olimpiadas, todas comienzan así. Son etapas de un camino de mejora continua que no tiene una línea de meta”.

Fan. La pasión de Niccolò por Ferrari y la Scuderia es, en gran medida, un asunto de familia: “Crecí en la era Schumacher. Los domingos de Gran Premio eran una tradición en nuestra casa y tengo maravillosos recuerdos de familia relacionados con la F1. Hoy en día tengo muchos viajes largos, pero siempre que puedo me gusta ver una carrera. Este año he disfrutado de varias (no tenemos que vivir sólo de los recuerdos). Vettel nos ha hecho sentirnos orgullosos en Hungría y estoy impaciente porque llegue el Gran Premio de Italia en Monza!”.