Varios Ferrari alcanzan un valor de 23,5 millones de dólares en una subasta

Varios Ferrari alcanzan un valor de 23,5 millones de dólares en una subasta

GT & Sport Cars

Un magnífico 250 GT California Spider de 1959 se vende por 7,7 millones

Maranello, 20 de enero de 2015

Las ventas en la reciente subasta de Gooding & Company, en Escocia, han superado todas las expectativas, y el atractivo conjunto de 17 Ferraris ha alcanzado un valor total de 23,5 millones de dólares, de los cuales 17 millones se pagaron por sólo cinco extraordinarios modelos. La cifra más alta fue a parar al Ferrari 250 GT LWB California Spider de 1959, uno de los 50 únicos que se construyeron, subastado por primera vez en 1969. El coche, con el número de chasis 1425 GT, se vendió por 7,7 millones de dólares en Escocia.

Cuatro joyas. Por un modelo muy curioso, un 400 Superamerica Series I Coupé Aerodinamico, también se pagaron 4,07 millones de dólares. Construido en 1962, fue uno de los siete que únicamente se fabricaron y ha sido meticulosamente restaurado siguiendo sus especificaciones originales, lo que le ha valido la certificación de la división Ferrari Classiche. El tercer precio de venta más alto lo consiguió un 330 GTS de 1968, uno de los 99 que abandonaron Maranello y que ha cambiado de manos por 2,42 millones de dólares. Y una de las 350 unidades de un modelo que marcó un hito en la evolución de los coches superdeportivos, un 250 GT Lusso de 1963, alcanzó la increíble cifra de 1,9 millones de dólares, mientras que un 275 GTS de 1966 se vendió por 1,6 millones (se hicieron apenas 200).

 

 

 

Los otros coches. Los 12 modelos restantes del Cavallino Rampante que pasaron el veredicto del martillo en Fashion Square, en Escocia, sumaron un total de 6 millones de dólares. Los más destacados de ellos fueron un 330 GTC de 1967, vendido por 907.000 dólares; un 365 GTB/4 Daytona de 1973, un coche que ganó la legendaria carrera americana en no menos de tres ocasiones y por el que se han pagado 700.000 dólares; y el monoplaza 641/2 de Fórmula 1 de 1990, que casi llegó al millón de dólares. Éste último fue el vehículo pilotado por el inglés Nigel Mansell en la segunda mitad de la temporada y con el que ganó el controvertido Gran Premio de Portugal, además de hacer otros dos podios con él en España y Australia. Una joya real en la corona Ferrari F1.