Keanu Reeves: Ferrari es el sueño

Keanu Reeves: Ferrari es el sueño

Compañía

La estrella visita Maranello

Maranello, 5 de junio – Fiorano, las líneas de ensamblajes, el taller Tailor Made, el Departamento Classiche, el nuevo edificio de GES… Keanu Reeves insistió en verlo todo, cuando fue nuestro invitado especial durante un día aquí, en Maranello. La estrella americana de películas clásicas como Matrix, Speed, Point Break y Pequeño Buda, tiene una pasión innata por la velocidad, especialmente en la variedad de las dos ruedas. Sin embargo, también demostró que es hábil al volante cuando probó en Fiorano el coche más nuevo del Cavallino Rampante, el Ferrari 488 GTB. “Es un coche con el que instantáneamente sientes una increíble sinergia”, declaraba. “Es como si estuviera personalizado a tu gusto, como si fuera una extensión de tu cuerpo y de tu mente. No hay duda: Ferrari es el sueño…”.

 


Keanu también pasó parte del tiempo en la nueva área de Mecanizado, donde quedó fascinado por el proceso de producción de motores, y en el taller Tailor Made, en el que comprobó en primera persona la cantidad infinita de posibilidades de personalización que se ofrecen y la espectacular calidad de los materiales que hay disponibles. Después se dirigió a la línea de producción de los motores de 8 cilindros, donde posó feliz para los fotógrafos con el personal de la planta.

 

Cuando el actor fue para el Departamento Classiche en la segunda parte de la tarde, se enamoró de dos coches recién restaurados: un Ferrari 500 Mondial y un monoplaza único, construido en los años cincuenta para la legendaria Indy 500. “Realmente puedes sentir cómo cuidan aquí los valores del pasado. Es un legado que merece conservarse y eso es precisamente lo que se hace en este lugar, al guardar los planos y diseños de cada modelo en un increíble archivo”, comentó.

Por último, pero no menos importante, después de admirar LaFerrari expuesto en el taller y los monoplazas de F1 de los clientes, especialmente uno que pilotó Michael Schumacher, de quien es un gran admirador, Keanu se dio una vuelta con un California T: un final muy apropiado a un fantástico día para una estrella de Hollywood.